Lo sé, te he partido el corazón.
Yo no quería, no era mi intención,
pero intento cerrar los ojos para pensar
que nada es cierto, y cuando los abro...
ahí sigue el dolor.
Me tortura tu cariño,
me aterra tu silencio,
me da miedo mover ficha,
porque sientes de verdad.
Vemos cómo los años van pasando
de niños a adolescentes,
de adolescentes a personitas con alas
esperando el momento de echar a volar.
Y mientras todo eso ocurre,
tú sigues ahí, regalándome los oídos,
acordándote de mí.
Cuando somos unos niños
todo parece más fácil,
cuando los sentimientos son sinceros,
hasta respirar causa terror.
No te quiero pero no te olvido.
No te odio pero no te perdono.
No te correspondo pero no me alejo.
Sólo intento entender qué está pasando,
quiénes éramos, quiénes somos,
dónde estoy.
No hice nada,
no te pedí nada,
nunca pensé en nada...
y te partí el corazón.
Me duele, me persigue, me sorprende...
Y sólo cabe preguntarse por qué.
¿Por qué? ¿Por qué? Por qué...
Por qué ahora, por qué conmigo,
por qué sin mí.
Pero lo cierto es que no hay canciones
que hablen de nosotros,
y no hay opciones para el error.
Mejor no lo intentes,
mejor no lo pienses,
mejor...olvídalo.
Me quieres, ahora lo sé.
No supe verlo...y te partí el corazón.
viernes, marzo 20, 2009
Suscribirse a:
Entradas (Atom)