martes, octubre 14, 2008

Nuestro Otoño

Cerca, lejos, cerca, lejos..... ¿cerca?

¿Cuántos kilómetros necesita el amor
para separarnos de las personas queridas?

Es injusto pensar que la distancia pueda partir corazones...
Porque no hay nada más fuerte que las ganas de sentirte cerca.

Y es que podemos estar sentados el uno junto al otro
y sentir cómo el viento de otoño se cuela entre nosotros,
haciendo que la distancia que nos separa sea infinita.

O puede que estés tan lejos que no pueda contar tus lunares
y aún así lleve impregnado en mi piel el sabor de tu alma.

Porque no importa que vaya llegando el frío
mientras tu corazón bombee sangre caliente.

Ni echaremos de menos las hojas, ahora anaranjadas,
si caen a la misma velocidad que las lágrimas
por tu mejilla cuando yo no estoy aquí.

Ya no importará que vayan acortando los días si
tú los llenas con la luz de tus ojos.

Porque con el otoño no llega la tristeza,
sino la excusa de sentarnos más cerca para darnos calor.

Y si tenemos paciencia, el otoño nos enseñará la lección de que, dentro de poco, todo volverá a florecer.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

que no llegue el otoñoooooooo.
me gusta el calorcito,el solecito,esos mojitos q nos metemos entre pecho y espaldaaaa.
verano verano verano!

Anónimo dijo...

Aupa tuuuuuuuu!

No escribes mas?

Anónimo dijo...

me gusta el otoño,cuando caen las hojas,la melancolia y el romanticismo,sere la cusri y la pastel que pasee por el retiro pisando las hojas naranjas,marrones y amrillas,cogida de la mano...