Cierra los ojos.
Piensa que no hay nada que perturbe tu alma.
Abre los brazos y el corazón para poder
escucharte a ti mismo.
Respira hondo y siente tu esencia,
fresca, joven, libre.
Recuerda todos esos momentos en los que
te has parado en mitad de este mundo
mientras todos a tu alrededor seguían girando
y mirándoles has sido feliz.
Cierra los ojos y sueña.
Piensa en esa sensación de felicidad
que invade tu cuerpo, siente cómo un cosquilleo
recorre todos tus rincones.
Escucha cómo retumban en tu mente las risas que
te han hecho reír a ti también.
Observa las imágenes retenidas en tus pupilas,
aquellas que te han conmovido y te han emocionado.
Degusta en tu boca el sabor de todos los besos que te han dado y todos los que has robado.
Siente en tu piel los abrazos en los mejores momentos,´
las cómplices caricias, los roces accidentales
que dan escalofríos.
Cierra los ojos y piensa en eso.
¿No te sientes lleno?
La felicidad está tan dentro de nosotros
que a veces se nos olvida que no hay que buscarla.
Está ahí, en ellos, en ti.
Sólo recuerda, piensa, siente...
Cierra los ojos.
viernes, septiembre 12, 2008
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4 comentarios:
Muy lindo el poema.
Seguiré leyendo.
Saludos
esto es una amenaza!!!
o quedas conmigo YAAAAAA o te mando a unos matones para que te secuestren!!
mañana hay cena en mi casa nueva y no me valdra cualquier excusa barata para no venir aunq sea al cafe!!! asi q vete arreglando, poniendo mona y viniendote a verme...
vente con el estomago vacio porque voy a preparar una cena impresionante!!!
por cierto... me gusto mucho el texto!! muy tu, muy bueno!! impresionante como siempre
te quiero
q bonitoo!!
me encanta.mua!
B!
todos llevan tu sello,me gusta tu prosa,me gustan tus frases,las palabras.
la palabra tiene esencia y poder,me encanta leerte,soy fiel seguidora.
que importante es escuxarse auno mismo,como dice tu texto,yo vy a ver si algun dia pillo ami yo interior!!!
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