sábado, octubre 28, 2006

Sólo Dame Luz

En estos momentos me veo desbordada por mis propios pensamientos.
No sé lo que quiero, ni tampoco a qué le temo.

Sólo me alivia el calor de una luz amarilla, silenciosa.
Me acaricia y me guía en mis solitarias noches,
y se hace cómplice dejando a mi mano fundirse con la tinta y el papel.

No siento alivio al pensar en otra cosa que no sea
la cercanía de la luz y su silencio.
No encuentro la calma en ningunos brazos,
ni tampoco en su mirada.
La incertidumbre me invade y me pregunto cuánto más voy a aguantar.

Y yo cuento los segundos, los momentos y las nubes que quedan
hasta que llegue el momento de volver a sentir sobre mis letras
el calor de la luz.

Dame paz, ya que no puedes darme amor.
Dame calor, ya que no puedes darme respuestas.

Haz que el momento sea eterno
y yo no muera en la desesperación de sentir
que no sé encontrar el camino.

Sólo dame luz.